Callejón del Oro de Praga: qué ver, horario y Kafka

Brillante y como salido de un cuento, así es el Callejón del Oro, uno de los puntos más célebres y fotografiados de Praga. En este rincón del Castillo de Praga se puede apreciar una fila de 16 casitas de poca altura y colores llamativos que nos trasladarán a la Praga del siglo XVI.

5 min de lectura
Callejón del Oro de Praga: qué ver, horario y Kafka
Callejón del Oro en Praga

Un apunte antes de empezar: el Callejón del Oro se visita con la entrada del Castillo de Praga, pero por la tarde, al cerrar las exposiciones, se puede pasear gratis (eso sí, con las casitas cerradas).

Historia del callejón

Los edificios que conforman esta calle del oro se construyeron en 1597. Su primer objetivo fue albergar a los soldados de la guardia real de Rodolfo II. Antes de las casas, este espacio del castillo pertenecía a las monjas benedictinas del convento de San Jorge.

El porqué se llama Callejón del Oro viene después. Una vez trasladada la capital del imperio a Viena, esas casitas las habitaron orfebres, gente que trabajaba la plata y el oro. No había mejor lugar para ubicarse, ya que la realeza y las familias más nobles se alojaban en el barrio de Malá Strana, a escasos metros del callejón.

Una leyenda bastante extendida cuenta que el nombre viene por los alquimistas que habitaban en el callejón. En realidad esa teoría es errónea, por lo que hemos comentado antes. Sí es cierto que algún alquimista se trasladó aquí durante el reinado de Rodolfo II, con la intención de transmutar el plomo en oro, pero el nombre no vino por ellos.

A partir de los años 50, las casas perdieron la posibilidad de ser habitadas, así que muchas sirvieron de almacenes, pequeños comercios o quedaron cerradas. Con la llegada del turismo y la apertura de Chequia, se fueron transformando en museos o tiendas de souvenirs.

Un dato curioso: en esta calle vivió una famosa vidente llamada Madame de Thébes, que murió interrogada a manos de la Gestapo tras predecir la caída del Tercer Reich.

Franz Kafka en la casa azul nº22


Esta calle se hizo famosa en el mundo de las letras porque fue residencia de algunos escritores bohemios. Los más célebres de sus habitantes fueron el poeta y premio Nobel Jaroslav Seifert y, sobre todo, Franz Kafka.

En 1916, Franz Kafka empezó a usar la casa azul número 22, que en realidad había alquilado su hermana Ottla, su preferida. Iba sobre todo por las tardes, buscando silencio para escribir, y se quedó hasta el verano de 1917. Allí redactó buena parte de los relatos que después reunió en Un médico rural. Como detalle, ni La metamorfosis ni El castillo se escribieron aquí: la primera es de 1912, anterior al callejón, y la segunda de 1922, posterior.

Hoy, en la casa número 22 hay una pequeña librería en homenaje a este ilustre personaje. Y si te interesa seguir el rastro de Kafka, en la Ciudad Vieja quedan más huellas suyas, como la famosa estatua de Róna, que vemos en nuestro free tour imprescindible.

¿Qué ver en esta pintoresca calle?

En años recientes la calle se restauró por completo, también el interior de las casas, manteniendo su esencia original. Hoy muchas albergan representaciones de la historia del castillo y del propio callejón. Cada casa cuenta algo, así que merece la pena asomarse a todas cuando lo visites.

Es una calle corta donde encontrarás tiendas de recuerdos, artesanías y un par de museos: cine, armaduras medievales, marionetas y objetos de cristal de Bohemia. Son casitas muy pintorescas y merece la pena entrar, especialmente en la tienda de juguetes y marionetas.

En otras casas se han montado pequeñas exposiciones que reseñan cómo era la vida aquí cuando se construyó el callejón y su evolución a lo largo de los siglos: una cantina, varios talleres de artesanía, la farmacia, la casa de un coleccionista de cine, la de un artillero y más muestras de lo que acontecía en la calle.

También hay una exposición de ballestas, bombardas y cañones que se usaron con fines defensivos a lo largo de los siglos. Está a la izquierda del callejón, un poco escondida.

Además, al final del callejón y bajando las escaleras encontrarás un mirador con una bonita vista de Praga y de la Torre Daliborka, las antiguas mazmorras del castillo.

Horario, precio y cómo entrar gratis

El Callejón del Oro no tiene entrada propia: se visita con el billete del Castillo de Praga (los circuitos rondan los 14 € y lo incluyen; conviene comprobar el precio actual en la web oficial del castillo). Las casitas y sus exposiciones abren de 9:00 a 17:00 de abril a octubre (última entrada 16:40) y de 9:00 a 16:00 de noviembre a marzo (última entrada 15:40).

Y aquí va el truco que damos siempre en los tours: al cerrar las exposiciones, sobre las 17:00 en verano y las 16:00 en invierno, el callejón pasa a ser de acceso libre. Puedes pasearlo gratis, eso sí, con las casitas y la muralla ya cerradas. Para fotos sin gentío, esa hora o las 9 de la mañana son lo mejor; el mediodía es cuando más se llena. De hecho, nosotros lo recorremos por la tarde en el free tour del Castillo de Praga, justo cuando se queda en silencio.

¿Cómo llegar al Callejón del Oro?

El callejón está dentro del recinto del Castillo de Praga, en su lado noreste, cerca de la Basílica de San Jorge. Para subir al castillo, lo más cómodo es el tranvía 22 (parada Pražský hrad o Pohořelec) o bajarte en el metro Malostranská y subir andando desde Malá Strana, cruzando antes el Puente de Carlos. Una vez dentro, el callejón está señalizado.

Y si quieres encajar el callejón en el resto de tu visita, te echamos una mano para organizar Praga en dos días. Nos vemos en Praga.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el Callejón del Oro de Praga?

Es una callejuela de casitas bajas y de colores construida a finales del siglo XVI dentro del Castillo de Praga. La habitaron primero los guardias de Rodolfo II y luego orfebres, de donde viene su nombre. Hoy es uno de los rincones más fotografiados de la ciudad y su casa más famosa es la de Franz Kafka.

¿Dónde vivió Kafka en el Callejón del Oro?

En la casa azul número 22, que en realidad había alquilado su hermana Ottla. Kafka pasó allí los inviernos de 1916 y 1917, sobre todo por las tardes, buscando un sitio tranquilo para escribir. Allí redactó buena parte de los relatos de "Un médico rural". Hoy la casa alberga una pequeña librería dedicada a él.

¿Cuál es el horario del Callejón del Oro?

Las casitas y sus exposiciones abren de 9:00 a 17:00 de abril a octubre (última entrada 16:40) y de 9:00 a 16:00 de noviembre a marzo. Al cerrar, el callejón sigue accesible hasta la noche, pero ya con las casas cerradas. Lo más tranquilo es ir a primera hora o a media tarde, evitando el mediodía.

¿Se paga para entrar al Callejón del Oro?

No tiene entrada propia: está incluido en el billete del Castillo de Praga (los circuitos rondan los 14 € e incluyen el callejón). La excepción es la tarde: cuando cierran las exposiciones, a partir de las 17:00 en verano y las 16:00 en invierno, se puede pasear por él gratis, aunque las casitas y la muralla estén cerradas.

¿Cómo se llega al Callejón del Oro?

Está dentro del recinto del Castillo de Praga, en su lado noreste. Lo más cómodo es subir en el tranvía 22 hasta la parada Pražský hrad o Pohořelec, o bajarte en el metro Malostranská y subir andando. Una vez dentro del castillo, el callejón está señalizado cerca de la Basílica de San Jorge.

¿Qué se puede ver dentro de las casitas?

Varias casas recrean cómo era la vida en el callejón entre los siglos XVII y XX: la de un orfebre, una cantina, una farmacia, la de la vidente Madame de Thébes o un taller de armero. Hay también una exposición de armaduras y ballestas y, al final, la Torre Daliborka y un mirador con vistas sobre Praga.