Kafka, fama póstuma y huella en Praga
Franz Kafka nunca disfrutó en vida del reconocimiento que su obra acabaría teniendo. Durante décadas sus textos pasaron desapercibidos cuando no directamente censurados: sus orígenes (judío y burgués) lo pusieron en la lista negra de nazis y comunistas por igual, y haber escrito en alemán no jugaba a su favor en una Praga que reivindicaba lo checo después de la Primera Guerra Mundial.
Praga ha terminado reconciliándose con uno de sus hijos más universales. Desde la apertura del Museo Franz Kafka en 2001, la ciudad se ha llenado de referencias al autor: placas, cafés con su nombre, una plaza, varias esculturas. De todas esas huellas, las dos más visibles son las estatuas que te explicamos a continuación.
Las dos grandes estatuas de Kafka en Praga
Praga le ha dedicado dos esculturas que merecen visita aparte. La primera, del año 2003, está en el Barrio Judío; la segunda, de 2014, en plena Ciudad Nueva. Son completamente distintas en estilo, escala y significado, y por eso conviene verlas las dos.
Estatua de Jaroslav Róna, en el Barrio Judío
En 2003, la ciudad inauguró la primera gran estatua dedicada a Kafka. El escultor checo Jaroslav Róna ganó el concurso público con una propuesta que sigue siendo una de las imágenes más fotografiadas del Barrio Judío: una figura de bronce de 3,75 metros y 800 kilos en la que el propio Kafka, pequeño, aparece sentado a los hombros de un hombre sin cabeza vestido con un traje.
La composición se inspira en «Descripción de una lucha», uno de los primeros relatos que Kafka escribió (hacia 1904, publicado póstumamente). El tema de fondo es el del hombre angustiado ante el absurdo. La figura sin cabeza tiene una lectura más íntima: representa al padre del escritor, una presencia gigantesca y autoritaria que recorre buena parte de la obra de Kafka.
Hay un detalle que mucha gente se pierde. En el suelo, bajo los pies de la estatua, un mosaico negro extiende patas de insecto en varias direcciones. Es el guiño de Róna a La Metamorfosis, la obra más conocida del autor. Mira el suelo antes de irte.
Dónde está: calle Vězeňská, junto a la Sinagoga Española, en pleno Barrio Judío (Josefov). A 5 minutos andando desde la Plaza de la Ciudad Vieja. Es al aire libre, gratis y se puede ver a cualquier hora. Ver ubicación en Google Maps.
Pasamos por delante todos los días con los viajeros del free tour por la Ciudad Vieja y el Barrio Judío: es una de las paradas fijas, con contexto histórico y la anécdota del mosaico que casi nadie ve.
Cabeza giratoria de Kafka, de David Černý

Once años después de la de Róna, en noviembre de 2014, Praga estrenó la otra gran escultura: «K», conocida popularmente como la Cabeza giratoria de Kafka. La firma el artista checo más mediático de las últimas décadas, David Černý, autor también de los bebés de la torre de Žižkov y de la fuente de los hombres que orinan frente al Museo Kafka.
Es arte cinético en estado puro: 11 metros de altura, 39 toneladas y 42 láminas horizontales de acero inoxidable que rotan de manera independiente, dibujando y deshaciendo el rostro de Kafka constantemente. El efecto, sobre todo cuando hace sol, es hipnótico. Tiene una hermana gemela, Metalmorphosis, en Charlotte (Carolina del Norte), pero la de Praga es más grande y más visitada.
Sobre el significado, Černý no lo ha explicado nunca. Las lecturas habituales: la transformación constante de la identidad (en clara conexión con La Metamorfosis), la inestabilidad emocional del escritor o la propia fama póstuma de Kafka, hecha y deshecha por cada época.
Dónde está: calle Charvátova, en la Ciudad Nueva (Nové Město), sobre la estación de metro Národní Třída, a la entrada trasera del centro comercial Quadrio. A 5 minutos andando desde la Plaza de Wenceslao. Gira durante el día con paradas técnicas puntuales. Ver ubicación en Google Maps.
La cabeza está plantada justo en una calle cargada de historia del siglo XX: a pocos metros, en noviembre de 1989, la policía cargó contra los estudiantes que iniciaron la Revolución de Terciopelo y acabaron con cuatro décadas de régimen comunista. Por eso es una de las paradas de nuestro free tour Nazismo y Comunismo de Praga: explicarla aquí, sobre la placa de los estudiantes, cambia bastante la forma en que la miras.
Otras huellas de Kafka en Praga
Aparte de las dos grandes, Praga guarda algunas referencias más sutiles al escritor:
- Casa natal de Kafka. En la esquina de Maiselova con U Radnice, junto a la Plaza de la Ciudad Vieja, hay una placa con un busto en el lugar donde nació el 3 de julio de 1883. La casa original se quemó; lo que ves hoy es la reconstrucción.
- Museo Franz Kafka. En Malá Strana, frente al Moldava, dedicado a su vida y obra. Es el único de estos puntos que tiene entrada de pago.
- Plaza Franz Kafka (Náměstí Franze Kafky). Una placita discreta junto a su casa natal, donde a veces se montan exposiciones temporales.
¿Cómo ver las dos estatuas en el mismo día?
Las dos esculturas grandes están a unos 20-25 minutos andando una de otra. La ruta lógica es esta:
- Empieza por la estatua de Róna en el Barrio Judío a primera hora, con menos turistas y mejor luz.
- Camina hasta la Plaza de la Ciudad Vieja (3 minutos): aprovecha para ver el Reloj Astronómico.
- Baja por Na Příkopě hasta la Plaza de Wenceslao (10 minutos).
- Desde el final de Wenceslao, cinco minutos más por Národní y llegas a la Cabeza giratoria.
Si lo haces a la inversa también funciona, pero la luz para fotografiar la Cabeza es mejor a media mañana o mediodía. Y si vienes con el plan general ya cerrado, esta ruta encaja bien dentro del día 1 del itinerario clásico: te dejamos la guía de Praga en 2 días por si necesitas ordenar el resto del viaje.
Kafka es una de esas figuras a las que Praga ha tardado en hacer justicia, pero ahora la hace por todo lo alto: dos esculturas a escala monumental y un puñado de placas, museos y plazas que llevan su nombre. Si quieres que un guía local te las cuente sobre el terreno, con el contexto histórico y las anécdotas que no salen en los carteles, las dos estatuas entran en dos de nuestros recorridos: la de Róna en el free tour por la Ciudad Vieja y el Barrio Judío, y la cabeza giratoria de Černý en el free tour Nazismo y Comunismo de Praga.
Nos vemos en Praga.
Nuestra experiencia
En Verneus llevamos más de 8 años pasando por delante de la estatua de Kafka del Barrio Judío cada día. La cubrimos siempre en el free tour por la Ciudad Vieja y el Barrio Judío, y es uno de los puntos donde más fotos sacan los viajeros. Dónde están las dos esculturas, qué significan y cómo organizar el día para verlas sin salirte demasiado del itinerario clásico de Praga.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas estatuas de Kafka hay en Praga?
Hay dos esculturas principales y varias huellas menores. Las grandes son la estatua de bronce de Jaroslav Róna (2003) en el Barrio Judío y la Cabeza giratoria de David Černý (2014) en Národní Třída. Aparte hay una placa en la casa natal de Kafka, el Museo Kafka en Malá Strana y la pequeña plaza Franz Kafka.
¿Dónde está la estatua de Kafka del Barrio Judío?
En la calle Vězeňská, junto a la Sinagoga Española, donde confluyen el Barrio Judío y la Ciudad Vieja. Está a 5 minutos andando desde la Plaza de la Ciudad Vieja. Es de acceso libre, al aire libre y se puede ver 24 horas.
¿Quién hizo la estatua de Kafka del Barrio Judío?
La esculpió el artista checo Jaroslav Róna, ganador del concurso convocado por la ciudad. Se inauguró el 4 de diciembre de 2003: 3,75 metros de altura y 800 kilos de bronce.
¿Qué representa la estatua de Kafka de Jaroslav Róna?
Kafka aparece sentado sobre los hombros de un hombre sin cabeza, en una composición inspirada en su relato "Descripción de una lucha". La figura sin cabeza se interpreta como el padre del escritor, una presencia gigantesca y autoritaria que aparece en buena parte de su obra. En el suelo, un mosaico negro extiende patas de insecto: guiño directo a La Metamorfosis.
¿Dónde está la cabeza giratoria de Kafka?
En la calle Charvátova, en la Ciudad Nueva (Nové Město), sobre la estación de metro Národní Třída y a la entrada del centro comercial Quadrio. Está a 5 minutos andando desde la Plaza de Wenceslao.
¿Cuánto mide y pesa la cabeza giratoria de Kafka?
Mide unos 11 metros de altura y pesa cerca de 39 toneladas. Está formada por 42 láminas horizontales de acero inoxidable que rotan de manera independiente, dibujando y deshaciendo el rostro de Kafka sin parar. Es obra del escultor checo David Černý, inaugurada en noviembre de 2014.
¿Hay que pagar para ver las estatuas de Kafka?
No, las dos son al aire libre y de acceso libre 24 horas. Solo el Museo Kafka en Malá Strana tiene entrada de pago.
¿Cómo visitar las dos estatuas en el mismo día?
Es fácil: están a unos 20-25 minutos andando una de otra. Empieza por la estatua de Róna en el Barrio Judío por la mañana, sigue hacia la Plaza de la Ciudad Vieja, baja por la calle Na Příkopě hasta la Plaza de Wenceslao y, desde ahí, otros cinco minutos hasta la Cabeza giratoria en Národní Třída.

