El metrónomo de Praga ocupa un espacio privilegiado, en uno de los mejores miradores de la ciudad. En el lugar donde se encuentra se levantaba antes el monumento más grande del mundo dedicado a Stalin, demolido en 1962, años después de la muerte del dictador.
Historia del Metrónomo
Con el cambio político en 1989 nació un movimiento de restauración de la antigua República Checoslovaca. En medio de este ambiente de modernización surgió la necesidad de un símbolo nacional que se erigiera sobre las ruinas del sistema anterior, con el objetivo de renovar la esperanza de la gente.
El metrónomo, diseñado por el escultor Vratislav Karel Novák, se construyó en 1991 sobre el enorme pedestal de piedra que inicialmente sirvió de base al monolito dedicado a Josef Stalin. Está en la cima del parque Letná y puede verse desde multitud de puntos de la ciudad.
Desde el metrónomo de Praga podrás disfrutar de uno de los mejores atardeceres de la ciudad, te recomendamos que subas a última hora de la tarde y veas el espectáculo disfrutando de una cervecita
El metrónomo reproduce el aparato musical que marca el tempo y es una escultura cinética, es decir, concebida para moverse (aunque su brazo lleva ya tiempo parado). Los praguenses dicen que sirve para recordar que, desde la caída del comunismo, es el propio pueblo quien marca el tempo de su libertad y de su vida. Una metáfora bonita, que casa muy bien con la tremenda cultura musical que hay en Praga.
En 1990 la emisora Radio Stalin operó desde un refugio antibombas que, aún hoy, se encuentra bajo la base de la estatua y que antes había servido como local para el primer club de rock de Praga. Con el tiempo, ese espacio bajo el pedestal ha tenido varios usos.
Antes del Metrónomo: la escultura de Stalin

Antes del metrónomo, en el mismo emplazamiento se construyó en 1955 la escultura dedicada a Stalin más grande del mundo, obra del escultor Otakar Švec junto a los arquitectos Jiří y Vlasta Štursa. Se empezó a levantar a comienzos de los años cincuenta, dedicada al hombre que dominó la URSS durante casi tres décadas.
La escultura de Stalin no duró mucho: cuando Nikita Jrushchov se convirtió en primer secretario del partido comunista y opositor de Stalin, decretó el fin del culto estalinista y la retirada de sus figuras de la Europa comunista. Con 15,5 metros de alto y 22 de largo, este monumento era justamente el reflejo de aquello que se quería borrar.
Como detalle curioso, el escultor de la obra, Otakar Švec, se quitó la vida en marzo de 1955, semanas antes de la inauguración.
Este monumento fue objeto de burlas desde el principio. De hecho, lo llamaban «la cola de la carne», porque mostraba la figura del secretario general del PCUS seguida de otras figuras alegóricas, como una fila de gente esperando para comprar comida.
La destrucción de la estatua fue desorganizada y bastante patética. Se intentó hacer en secreto, para que la población no lo presenciara: la dinamitaron de madrugada en 1962 y fue tal la explosión que algunos trozos cayeron sobre viviendas cercanas.
Como todo lo que se intenta ocultar, algo salió mal. A la mañana siguiente parte de la estatua seguía en pie, así que hicieron falta varios días de trabajo para terminar de demolerla. Solo quedó el gran pedestal sobre el que se alzaba.
Esa estructura quedó en el olvido durante años, pero su ubicación era demasiado buena para desperdiciarla. De ahí surgió la idea de coronarla con un símbolo del nuevo rumbo de la República Checa. Todo este capítulo —del nazismo a la dictadura comunista— lo recorremos sobre el terreno en nuestro tour de Nazismo y Comunismo.
Letná: el mirador favorito de los guías
El parque Letná se asoma justo sobre el río Moldava, así que desde aquí ves alinearse los puentes, las torres de la Ciudad Vieja y el Castillo de Praga al fondo. Por eso es de los mejores sitios para ver el atardecer. Y un secreto de guía: cuando llega el buen tiempo abre el biergarten de Letná (Letenské sady), una cervecería al aire libre con mesas bajo los árboles que es de los rincones favoritos de los locales —y de nuestros guías— para tomar algo con esas vistas al caer la noche. Si te van estos planes, échale un ojo a los mejores parques y jardines de Praga.
¿Cómo llegar al metrónomo?
El metrónomo corona la colina de Letná, en el barrio de Holešovice, sobre la orilla del río. La forma más bonita de llegar es cruzar el puente Čechův most desde el Barrio Judío y subir las escaleras que llevan directas al pedestal; en unos diez minutos estás arriba. Si prefieres ahorrarte la cuesta, varios tranvías paran en Letenské náměstí, a un paseo llano del parque.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el metrónomo de Praga?
Es una escultura cinética de 24 metros instalada en 1991 en lo alto del parque Letná. Lo diseñó el escultor Vratislav Karel Novák sobre el pedestal que sostuvo la estatua de Stalin. Para los praguenses simboliza que, desde la caída del comunismo, es el propio pueblo quien marca el tempo de su libertad.
¿Dónde está el metrónomo de Praga?
En la cima de la colina de Letná, en el barrio de Holešovice, sobre la orilla del río Moldava y frente a la Ciudad Vieja. Desde su mirador se ven los puentes, las torres del casco antiguo y el Castillo de Praga al fondo.
¿Qué había antes en el lugar del metrónomo?
La estatua dedicada a Stalin más grande del mundo. Se inauguró en 1955, medía 15,5 metros de alto y 22 de largo y pesaba unas 17.000 toneladas. Apenas siete años después, en plena desestalinización, fue dinamitada. Solo quedó el enorme pedestal de piedra que hoy sostiene el metrónomo.
¿Quién diseñó la estatua de Stalin y qué fue de él?
El escultor Otakar Švec, junto a los arquitectos Jiří y Vlasta Štursa. Švec se quitó la vida en marzo de 1955, semanas antes de la inauguración. La obra le persiguió durante años: el propio pueblo la apodaba "la cola de la carne", porque parecía gente haciendo fila para comprar comida.
¿Por qué destruyeron la estatua de Stalin?
Cuando Nikita Jrushchov llegó al poder en la URSS, impulsó la desestalinización y la retirada de las figuras del dictador por toda la Europa comunista. El monumento se había vuelto un estorbo. Lo dinamitaron de madrugada en 1962, en secreto, y aun así hicieron falta varios días para demolerlo del todo.
¿Se puede tomar algo cerca del metrónomo?
Sí, y es uno de los planazos de Praga en verano. Cuando llega el buen tiempo abre el biergarten de Letná (Letenské sady), una gran cervecería al aire libre dentro del parque, con mesas bajo los árboles y vistas al río. Es uno de los sitios favoritos de los locales para una cerveza al atardecer.
¿Cuál es la mejor hora para visitar el metrónomo?
A última hora de la tarde. El atardecer desde Letná es de los mejores de la ciudad, con el sol cayendo sobre los tejados y los puentes. Si subes al caer la noche y la zona está animada, entenderás por qué los praguenses la tienen como punto de encuentro.

