Organizar Praga en 2 días parece imposible la primera vez que abres el mapa: catedrales, puentes, callejones, un castillo que es media ciudad. La buena noticia es que se hace, y se hace bien, si entiendes una cosa: durante siglos esta fue la capital del Sacro Imperio Romano Germánico, así que el centro histórico está concentrado en un radio caminable a las dos orillas del Moldava. En 48 horas te da tiempo a verlo sin marcha forzada. Vamos por orden.
Empecemos: Praga en 2 días ¿Cómo organizo la visita?
Planificar qué hacer en Praga en dos días es relativamente fácil. Nuestra recomendación es aprovechar la división natural que forma el Moldava para recorrer cada orilla en un día diferente. Así nos aseguramos de que las distancias son cortas y no perdemos tiempo en desplazamientos.

Como puedes ver en la imagen superior, destinaremos el Día uno a la Ciudad Vieja, Barrio Judío y Ciudad Nueva (derecha), y el Día dos a Malá Strana, Isla de Kampa, Hradčany con el Castillo y Petřín (izquierda). Te dejamos una tabla con algunos de los puntos más destacados de cada día, aunque hay muchísimos más que irás viendo:
| Día 1 — Orilla este | Día 2 — Orilla oeste |
|---|---|
| Ciudad Vieja (Staré Město) | Puente de Carlos |
| Plaza Central | Isla de Kampa |
| Iglesia de Týn | Malá Strana |
| Reloj Astronómico | Muro de John Lennon |
| Barrio Judío (Josefov) | Malostranské náměstí |
| Sinagoga Española | Iglesia de San Nicolás |
| Cementerio Judío | Calle Nerudova |
| Sinagoga Viejo-Nueva | Plaza del Castillo |
| Ciudad Nueva (Nové Město) | Castillo de Praga |
| Casa Danzante | Catedral de San Vito |
| Plaza de Carlos | Callejón del Oro |
| Plaza Wenceslao | Monte Petřín |
Primer día en Praga — Orilla este
Una vez has llegado a la ciudad, lo más difícil será decidir qué hacer primero, porque las opciones son muchas. No te preocupes: siguiendo este itinerario verás que dos días dan para más de lo que parece, y no te irás con la sensación de haberte dejado lo importante.
#1 Plaza de la Ciudad Vieja, el Reloj Astronómico y el Ayuntamiento
No hay mejor sitio para empezar a conocer Praga que la Plaza de la Ciudad Vieja. Ha sido su centro neurálgico desde hace siglos y, aunque no lo creas, sigue siendo la estampa más famosa de la ciudad.
Si te sitúas en mitad de la plaza, tendrás una vista de 360° de los edificios más significativos de Praga: el antiguo Ayuntamiento, la Iglesia de San Nicolás (barroca), la Iglesia de Týn (gótica), la columna mariana, el monumento a Jan Huss y el Palacio Kinsky.
Si quieres ampliar la información sobre algún monumento o edificio, puedes hacer clic en los enlaces que te iremos dejando.
También puedes ver el famoso Reloj Astronómico, en una de las caras de la torre del Ayuntamiento. Es uno de los relojes más impresionantes de Europa: construido en 1410 y, pese a guerras e incendios, sigue en perfecto estado.
Existe una leyenda bastante macabra sobre Jan Hanuš, el relojero que lo construyó: dicen que lo dejaron ciego para que nunca pudiera repetir una obra igual. Es una leyenda, pero con los checos nunca se sabe.
#2 Teatro de los Estados, Universidad de Carlos y Torre de la Pólvora
A unos 500 metros de la Plaza de la Ciudad Vieja, por la calle Železná, encontrarás la Universidad de Carlos y el Teatro de los Estados, uno al lado del otro.
La Universidad de Carlos (a la izquierda) fue fundada por Carlos IV, como no podía ser de otra manera, en 1348. Fue un adelanto enorme para Praga: la primera universidad de Europa Central. El edificio que tienes enfrente no parece tan antiguo porque en los últimos días de la Segunda Guerra Mundial fue bombardeado por los alemanes y tuvo que reconstruirse.
En la actualidad, la Universidad de Carlos tiene varios edificios repartidos por la ciudad donde se imparten las distintas titulaciones. El que ves delante quedó como rectorado, ya no se imparte clase en él.
A la derecha tienes el Teatro de los Estados, levantado en 1783 y, todavía hoy, uno de los puntos culturales más activos de la ciudad. En este escenario se estrenó Don Giovanni de Mozart en 1787, dirigida por el propio compositor, y fue un éxito tal que Praga le devolvió a Mozart con creces la indiferencia que le había dedicado Viena.
Si pasas entre los dos edificios por la pequeña calle que los separa, acabarás en una plaza tranquila desde la que verás la fachada trasera del Teatro. Si continúas hasta el final, encontrarás la Torre de la Pólvora a la derecha.
#3 Barrio Judío de Praga (Josefov): cementerio y sinagogas
Para continuar el recorrido, dirígete hacia el Barrio Judío. Es una zona pequeña en el centro de Praga, entre la Ciudad Vieja y el río. Son apenas unas calles, así que no hay pérdida.
Para leer más sobre las sinagogas y el cementerio judío, puedes consultar nuestro artículo detallado sobre el Barrio Judío de Praga.
Entre lo que no puedes dejar de visitar están las seis sinagogas del barrio y el antiguo cementerio judío, uno de los más conmovedores de Europa.
#4 Ciudad Nueva (Nové Město)
Después de comer toca la Ciudad Nueva (Nové Město). Es un paseo de 10-15 minutos desde donde estés, porque arranca pegada a la Ciudad Vieja. El nombre engaña: la fundó Carlos IV en 1348, así que de nueva no tiene nada. Lo que sí tiene es la orilla más fotogénica del Moldava y el contraste entre lo medieval y lo más moderno de Praga.
Lo más bonito de esta zona se concentra junto al río, así que dirígete hacia el Moldava y, cuando lo encuentres, camina hacia la izquierda. El objetivo es llegar hasta la Casa Danzante, un paseo de media hora aproximadamente en el que pasarás por el Teatro Nacional, la Columna de Francisco I, el Palacio Žofín (en la isla) y un par de tomas perfectas del Castillo desde la otra orilla.
Una vez en la Casa Danzante, gira a la izquierda hacia la avenida que sube. A mitad de camino, también a la izquierda, está la Iglesia de San Cirilo y San Metodio, donde ocurrió uno de los acontecimientos más sonados de la Segunda Guerra Mundial: el desenlace de la Operación Antropoide.
Si te interesa la Operación Antropoide y la historia del siglo XX en Praga, puedes profundizar con nuestro Tour del Nazismo y Comunismo, donde entramos en la cripta y reconstruimos el operativo paso a paso.
Si sigues por la avenida, llegarás a la Plaza de Carlos, uno de los mayores espacios verdes del centro. Fue fundada en 1348 y, aunque ya no se parece al mercado de ganado que fue en sus inicios, sigue guardando cierta esencia de la Praga medieval.
En la plaza hay, además de dos grandes zonas verdes con fuentes, el monasterio de San Juan Nepomuceno, la iglesia de San Ignacio de Loyola, el viejo Ayuntamiento de Praga y el edificio de la Universidad Politécnica.
#5 Plaza de Wenceslao
Para cerrar el primer día, acércate al centro de la Ciudad Nueva. Allí está la Plaza de Wenceslao, escenario de muchos de los grandes momentos de la historia reciente checa, desde la Primavera de Praga del 68 hasta la Revolución de Terciopelo del 89. Es amplia, comercial y está rodeada de algunos de los edificios más elegantes de la ciudad.
#6 Teatro Negro
Como opción alternativa, puedes acabar el día con un clásico cultural de Praga: el Teatro Negro. Un teatro mudo de luces y sombras donde los actores van vestidos de negro sobre fondo del mismo color, de manera que solo se ven las figuras y formas que aparecen sobre el escenario.
Hay varios Teatros Negros en la ciudad. Las obras duran aproximadamente una hora y empiezan entre las 18:00 y las 21:00 según la compañía y la época del año.
Segundo día en Praga — Orilla oeste
Habiendo disfrutado de la vida nocturna de Praga y descansado lo suficiente, prepárate para madrugar. Un buen desayuno, calzado cómodo y a disfrutar del segundo día, que es el de más actividades.
#1 Puente de Carlos
Para empezar el día por todo lo alto, cruza a la otra orilla por el puente más famoso de Praga, el Puente de Carlos. Más de 500 metros de paso peatonal que unen la Ciudad Vieja con Malá Strana, decorados con 30 estatuas barrocas que verás de cerca según vas cruzando.
Antes de cruzar el puente por completo, fíjate: a la izquierda hay unas escaleras que bajan. Baja por ellas para llegar a la Isla de Kampa.
#2 Isla de Kampa, Muro de John Lennon e Iglesia del Niño Jesús
Según bajes las escaleras estarás ya en la Isla de Kampa. Como detalle curioso, esas escaleras han salido en alguna de las muchas películas rodadas en Praga: aparecen en Misión Imposible.
Al final de la isla están los Jardines Kampa y el Museo Kampa, por si tienes tiempo y te apetece acercarte. El siguiente objetivo está a la derecha de la plaza: por una pequeña calle llegarás al Puente de los Candados y, nada más cruzarlo, al Muro de John Lennon, uno de los puntos más fotografiados de la ciudad.
El Muro está en una plaza con una sola entrada y una sola salida, así que es difícil perderse. Una vez visto el mural, sigue en línea recta y bordea un edificio para llegar a la calle Karmelitská, donde se encuentra la Iglesia del Niño Jesús.
#3 Plaza de Malá Strana e Iglesia de San Nicolás
Al final de Karmelitská, con la torre de la iglesia como referencia, llegarás a la plaza Malostranské náměstí, centro neurálgico de la «ciudad pequeña» y una de las mejores plazas de Praga.
La fundación de Malá Strana se remonta a 1257, aunque poco queda de aquella época. El barrio adquirió su aspecto actual sobre todo tras el incendio de 1541, que arrasó la mayor parte, y después de la Guerra de los Treinta Años. Esos dos episodios terminaron de convertirlo en «La Perla del Barroco«.
En la propia plaza está la Iglesia de San Nicolás, finalizada en 1752 tras varios años de retrasos. Por dentro tiene la decoración típica barroca, con mármoles y dorados cubriendo las paredes, pero lo que más destaca son los frescos que recubren bóvedas y techo, y el enorme órgano.
La torre de la Iglesia de San Nicolás es la parte más alta del barrio; seguro que ya la habías visto desde la otra orilla del río. Se dice que el partido comunista la usaba para espiar los movimientos de la embajada de EE. UU., a pocos metros calle arriba.
Algo que llama la atención al pasear por aquí es el estado de conservación de los edificios y palacetes. Esta zona es una de nuestras preferidas, y no por capricho: está considerada uno de los mejores barrios barrocos de Europa.
#4 Castillo de Praga
Cuando termines en Malá Strana, te recomendamos subir al Castillo andando por la calle Nerudova, que sale de la misma plaza. Son 15-20 minutos de cuesta, pero merece muchísimo la pena: es una de las calles más especiales de Praga. Si no quieres andar, toma el tranvía 22 desde la plaza y bájate en la segunda parada (Pražský Hrad), te deja en la misma puerta del Castillo.
Antes de entrar conviene aclarar algo: no es un castillo como muchos se imaginan, sino una ciudad fortificada, un conjunto de edificios administrativos, religiosos y civiles rodeados por una muralla. Su construcción comenzó en el siglo IX y ha sufrido innumerables reformas, la más importante durante el reinado de María Teresa de Austria, a mediados del siglo XVIII.
¿Sabías que el Castillo de Praga es el castillo antiguo más grande del mundo?
Una vez dentro verás que está formado por varios patios (seis, para ser exactos) y es fácil de visitar, porque una calle lo atraviesa casi de punta a punta.
En su interior hay otros lugares de interés, como la Catedral de San Vito o el Antiguo Palacio Real. En los tours solemos decir que venir a Praga y no ver el Castillo es como ir a París y no ver la Torre Eiffel, así que guarda al menos 3 horas para esta zona.
#5 Catedral de San Vito
Uno de los imprescindibles del Castillo es la Catedral de San Vito, uno de los iconos de Praga y el edificio más importante del complejo. Su construcción comenzó en 1344 bajo el reinado de Carlos IV, pero se alargó casi 600 años por las guerras husitas y los problemas económicos posteriores. La fachada principal se terminó en 1929.
Una parte de la Catedral es de acceso gratuito: puedes entrar todos los días hasta las 16:00 en invierno y hasta las 17:00 en verano.
La Catedral tuvo un peso enorme en el desarrollo de Bohemia. Además de ser sede del arzobispado, en su interior se coronaron los reyes de Bohemia y algunos emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico, como Fernando I «el Madrileño», enterrado dentro.
Dentro están las tumbas de algunos de los reyes más importantes de Bohemia y las joyas de la corona.
#6 Callejón del Oro
En el mismo Castillo de Praga, casi al final del recorrido, está el Callejón del Oro. ¡Cuidado de no pasártelo! Está un poco escondido.
Es uno de los lugares más fotografiados del complejo. Sus casitas de colores esconden tiendas, museos y talleres de artesanía. La más famosa es la número 22, de color azul, donde estuvo viviendo y trabajando Franz Kafka.
#7 Monte Petřín
Para terminar el segundo día, sube al Monte Petřín. Está a unos 140 metros sobre el nivel del río y desde allí se tienen unas de las mejores vistas de toda Praga. Desde el Castillo es un paseo de 30-40 minutos por la parte alta. Por el camino aprovecha para ver el Monasterio de Strahov, que tiene una cervecería donde sirven la suya propia, hecha por los monjes; mejor cierre para unas vacaciones en Praga, difícil.
Si bajas primero del Castillo, también puedes llegar a la cima de Petřín subiendo por las escaleras o tomando el funicular que sale desde la calle Újezd. Arriba del todo te espera la Torre de Petřín, con un diseño que recuerda a la Torre Eiffel.
Si llegas hasta la cima de esa torre, tendrás una de las mejores vistas de toda Praga, y probablemente la foto más bonita de todo tu viaje.
Cómo moverse por Praga en 48 horas
Praga es plana en el casco antiguo y empinada en cuanto te acercas al Castillo. Con dos días la regla es sencilla: a pie casi todo, y tranvía para subir al Castillo o para volver al hotel si se te hace tarde. El tranvía 22 es el aliado del viajero exprés, porque cruza Malá Strana y deja en la puerta del Castillo. Un billete sencillo de 90 minutos cuesta unos 40 CZK y el bono de 24 horas, alrededor de 120 CZK, sirve también para metro y autobús. Cómpralo al llegar y llévalo encima: los revisores aparecen sin avisar.
Si vas a moverte solo a pie, ten en cuenta que entre puntos extremos del itinerario (por ejemplo, del Cementerio Judío al Monasterio de Strahov) hay unos 4-5 km, así que calzado cómodo. Y antes de salir, échale un ojo al artículo de cómo cambiar dinero en Praga sin perder en el cambio: ahorra disgustos.
Guía de 48h en Praga
Con esta ruta de 48 horas tienes Praga resuelta. Lo importante no es haber tocado los 13 puntos del itinerario, es haber entendido la ciudad: dos orillas, un río en medio y siete siglos de historia bien conservados. Si te queda hueco, dedica una noche a probar los platos típicos de Praga en una taberna del barrio (de las de mesa de madera y cerveza tirada, no de las de menú en seis idiomas).
Y si quieres ahorrarte el primer día de «¿por dónde empiezo?», el free tour por la Ciudad Vieja y el Barrio Judío sale varias veces al día. En 2:30 horas te llevas el mapa mental hecho y el resto del viaje cunde el doble.
Nos vemos en Praga.
Nuestra experiencia
En Verneus llevamos más de 8 años guiando Praga, con más de 20 guías locales y más de 30 salidas diarias por toda la ciudad. Eso son muchos itinerarios de 48 horas resueltos sobre la marcha: viajeros que llegan con la maleta puesta y se van con la sensación de haber visto Praga sin marcha forzada. Lo que tienes en este artículo no es un mapa con cruces, es el orden que repetimos a diario con más de 1.000.000 de viajeros y más de 100.000 reseñas con un 4,95 de media. Si algo aparece destacado aquí, es porque sin eso no se entiende esta ciudad.
Preguntas frecuentes
¿Es suficiente 2 días para ver Praga?
Para los puntos imprescindibles, sí. Praga concentra lo principal en un radio caminable a ambos lados del Moldava, así que con un itinerario bien organizado se cubre Ciudad Vieja, Barrio Judío, Puente de Carlos, Malá Strana y Castillo. Para excursiones a Cesky Krumlov o Kutná Hora ya necesitas un tercer día.
¿Qué no puedo dejar de ver en Praga en 2 días?
El Castillo de Praga con la Catedral de San Vito, el Puente de Carlos, la Plaza de la Ciudad Vieja con su Reloj Astronómico, el Barrio Judío y el Muro de John Lennon. Si te queda hueco, sube al Monte Petřín al atardecer para una de las mejores vistas de la ciudad.
¿Dónde es mejor alojarse 2 días en Praga?
Lo más práctico es dormir en Praga 1, es decir, Staré Město (Ciudad Vieja), Nové Město (Ciudad Nueva) o Malá Strana. Estás caminando del hotel a casi todo, ahorras transporte y vuelves a dejar las cosas en hora de comer si hace falta.
¿Cómo moverse por Praga en 48 horas?
Andando, salvo subida al Castillo si no quieres caminar mucho. El centro histórico se recorre a pie sin problema. Para la cuesta del Castillo o trayectos largos, tira del tranvía 22, que pasa por la puerta. El billete de 24 horas cuesta unos 120 CZK y vale para tranvía, metro y bus.
¿Cuánto cuesta un viaje a Praga 2 días?
Sin contar vuelo y hotel, calcula entre 50 y 90 € al día por persona para comer, transporte y alguna entrada. Si te apretas, con 35-40 € se puede comer bien en sitios locales. Las entradas al circuito del Castillo rondan 250-450 CZK según recorrido.
¿Cuál es la mejor época para visitar Praga 2 días?
Mayo, junio, septiembre y la primera mitad de octubre dan el mejor equilibrio entre clima y masificación. Diciembre tiene mercados de Navidad espectaculares pero hace mucho frío. Julio y agosto son los meses con más turistas; conviene madrugar para el Puente de Carlos.
¿Merece la pena hacer un free tour si solo tengo 2 días?
Más todavía. En 2 horas un guía local te ordena la ciudad, te cuenta lo que no explican los carteles y te ahorra horas perdidas. La primera mañana es el mejor momento: sales con el plano mental hecho y aprovechas el resto del viaje sin dar vueltas.
¿Y si tengo un día más, qué excursión hago?
Las tres más rentables desde Praga son Cesky Krumlov (ciudad medieval Patrimonio de la Humanidad), Kutná Hora (con el famoso osario de Sedlec) y Terezín (campo de concentración, fundamental si te interesa la historia del siglo XX).
